Blackwood el suspense se estrena hoy 3 de agosto en nuestras pantallas
Tenía muchas ganas de ver la nueva película del reconocido director de cine Rodrigo Cortés, "Blackwood"; sus anteriores trabajos “Concursante, Buried o Luces Rojas”, han dejado huella en el mundo del cine.
Producida por la autora de la saga Crepúsculo Stephenie Meyer, Rodrigo Cortés consigue involucrarnos en "Blackwood”, cinta de suspense, junto a las cinco adolescentes problemáticas que se verán obligadas a acogerse a un programa experimental de enseñanza impartido por la enigmática Madame Duret (Uma Thurman) en el internado Blackwood…
Os invito a que averigüéis el verdadero propósito de la escuela…
C.S. – Muchísima gente te dirá que "Blackwood” es una película para adolescentes yo creo que no lo es aunque es un reto trabajar con adolescentes ¿no?
R.C. – Tienes toda la razón es una película sobre adolescentes y no para adolescentes, lo cual no significa que descrea de ellos sino que se dirige también a ellos, en igualdad de condiciones, sin paternalismos, sin condescendencia y mostrándose implacable con ellos así como el resto del espectador. Mostrarse implacable con tu público es la definición exacta del respeto por él.
C.S. – Rodrigo eres un cineasta y no solamente alguien que dirige sino que te implicas totalmente, me gusta el hilo de suspense que creas involucrando al espectador.
R.C. – Creo que cualquier obra de creación si el creador está dispuesto a dejarse pelos en la gatera y algo en el camino…
C.S. – Y tú te has dejado algún músculo según he escuchado.
R.C. – (Risas) Me he dejado algunos… Acaba convirtiéndose en la expresión de su mundo interno. El director se expresa por encima de todo a través del estilo que es el modo que tiene de opinar. Al final, tu mundo interno se expresa más que a partir de la tesis de la que la película carece, de tu manejo de la luz, de la dirección de actores, del sonido, de la música, del montaje; ese es el modo en que tu mirada del mundo, tu perspectiva sobre las cosas acaba filtrándose y llegando al espectador más allá de lo racional.
C.S. – Tu mirada del mundo como director de cine es como una propia resonancia, el mensaje es encontrarse a uno mismo y algo más.
R.C. – De algún modo la película define el tránsito oscurísimo que es la adolescencia, esa época en la que tienes la relación con el entorno muy agresiva y muy tensa. Sientes que nadie te entiende, no te entiendes tú tampoco, echas de menos la infancia pero no la deseas, quieres ser adulto pero te aterra y es esa época en que estás diciendo quién vas a ser el resto de tu vida, aunque no lo sabes y eso pasa por deshacerte de quién eras, lo que sucede muchas veces a través del dolor. Es la ventaja que tiene el género que permite plantear estos conflictos internos en forma de manifestaciones externas y esas amenazas externas que son las que atiende el cine de género acaban expresando emociones profundas con las que todos podemos sentirnos comprometidos.
C.S. – El “manejo” de la luz está muy conseguido, los clarosocuros. ¿Cómo has llegado al consenso entre el fotógrafo y tú? El resultado muy bueno.
R.C. – Es una fotografía muy sensorial que tiene poco que ver con el cine hollywoodiense, de alguna manera es muy europea
C.S. – (Risas) ¿Y cómo te han dejado?
R.C. – A veces la única forma de hacer las cosas es no preguntando. Si no preguntas, a veces cuando ya no te dejan, ya es tarde. Tiene un tratamiento muy sensorial que empieza de forma casi optimista con esa luz veraniega que después se torna otoñal, mucho más pesada.
C.S. – ¿Se rodó en Canarias?
R.C. – No, esos exteriores se rodaron en el entorno de Vich, aunque en Canarias hubo dos semanas de Rodaje. Esa luz que luego se torna otoñal, mucho más pesada conforme la película empieza a transitar zonas más luminosas y por fin invernal, muy pesada, con una dirección baja y con poca intensidad hasta que finalmente desaparece toda la luz eléctrica y solo queda noche, lluvia, velas y finalmente fuego. Fuego, por cierto, real, no fuego digital al que sometimos a todo el rodaje y a y a todo el reparto pero al final esa relación con la luz más allá de lo plástico es narrativa, cuenta emocionalmente qué es lo que está sucediendo cómo la película evoluciona y cómo esa primera película que al principio parece que va a ser de cine adolescente, “aventura de los cinco”, encierra una trampa dentro, otra película que emerge poco a poco y que devora de forma inclemente a la primera.
C.S. – Tienes un estilo muy personal y no te acoges a la “unanimidad”.
R.C. – Como espectador solo me interesa el cine que expresa una visión radicalmente individual y personal a través de un estilo único, por lo tanto, como director, trato de expresar tu perspectiva del mundo y tu mundo interno a través de decisiones radicalmente personales que responden a reflexiones personales sobre los temas de los que tratas y a un desglose técnico y narrativo que te permite gestionar las emociones y la información de una forma también radicalmente personal; eso es lo que te permite en un mundo ideal ir engrosando el número de seguidores que quieran ver tus películas y a los que te vas a llevar a la nueva peli, tratando de conseguir ahí otros cuantos más seguidores. Al final es un camino que vamos haciendo entre todos ya que si yo no tuviera espectadores no podría hacerlo.
C.S. – “Telita tela”. ¡Menudo casting tiene “Blackwood”!
R.C. – Siempre he sido afortunado. Tenemos actrices jovencísimas de un talento desorbitante que llegan a zonas muy comprometidas dramáticamente y muy expuestas actoralmente y como centro de gravitación, por supuesto, Uma Thurman, una actriz a la que no es necesario que yo defina ni a quien, desde luego, no he descubierto, pero que vemos de una manera que no estamos acostumbrados a verla tanto en términos de imagen como en su encarnación de un personaje en un género que nunca había tratado.
C.S. – AnnaSophia Robb, impresionante.
R.C. – Es una actriz jovencísima, todas ellas lo son, son verdaderas adolescentes, no es como es habitual muchas veces en el género, actrices de treinta años simulando ser adolescentes generalmente con escotes pronunciados y pechos grandes y faldas breves. Son actrices muy jóvenes que no aparecen sexualizadas en la película.
C.S. – Gracias por eso.
R.C. – AnnaSophia Robb que es enormemente joven, a la vez tiene muchísima experiencia porque empezó muy niña y ha sido protagonista ya de varias películas.
C.S. – Y con muchos registros.
R.C. – Sí con muchos registros así que a veces casi asustaba ver cuál era su nivel de madurez en el rodaje y fuera de las cámaras y el dominio técnico-intuitivo de su arte cuando decías: ¡Acción!
C.S. – ¡Quien te iba a decir dónde estás ahora y lo que estás disfrutando!
R.C. – Trato de no pensar mucho en ello para no vivir ningún vértigo, pero sí recuerdo muchas veces al niño de quince años que no hubiera soñado nunca con poder hacer películas para evitar cualquier tentación que pueda sentir de quejarme.
C.S. – Sigue así.
R.C. – Muchas gracias.
Entrevista realizada por Carmela Sánchez.
Fotos realizadas por J. Félix Gimeno.
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